La disfunción eréctil o impotencia masculina es la incapacidad de conseguir o sostener una erección durante el tiempo suficiente para copular satisfactoriamente.

Se trata de algo que engloba tan solo al miembro viril. Por consiguiente no incluye problemas de orientación sexual ni trastornos sexuales.

Para que puedas saber si padeces realmente de disfunción eréctil es necesario que la incapacidad dure más de tres meses. Si esa condición se cumple con totalidad, efectivamente tienes este problema.

Tratándose del desempeño sexual, se entiende que este problema de erección en el hombre pueda trastornar la salud mental de quien la padece. Por esa razón no debes tomarla a la ligera o las consecuencias podrían ser gravísimas.

Causas de la disfunción eréctil

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No son pocos los estudios que se han hecho sobre esta disfunción sexual del hombre. Los mismos han arrojado muchos resultados que actualmente ayudan a dar un mejor panorama del tema y a implementar el tratamiento más adecuado.

Esto es sumamente importante, ya que conocer la causa de tu problema de erección te permitirá adoptar el tratamiento o medidas más acertadas para combatirlo eficazmente.

Medicamentos

Los medicamentos suelen ser una causa que sorprende a bastantes hombres. Pero por mucho que parezca imposible pueden ocasionarte disfunción eréctil. Es común sobre todo en los que sirven para la presión arterial y la depresión.

Otro de los medicamentos que más contribuye a esto son los que sirven para combatir la calvicie. Estos necesitan ser resaltados particularmente, ya que cada día se vuelven más comunes en la población masculina.

Si en tu caso en particular estás tomando algún medicamento recetado, sería bueno que le comentaras a tu médico de cabecera para que te diga si puede o no estar provocando la pérdida de la erección.

Diabetes

La diabetes también puede ocasionar impotencia masculina. ¿Por qué? Porque produce altos niveles de glucosa en la sangre, cosa que eventualmente afecta las venas. Entre estas se hallan por supuesto las que hacen funcionar el pene.

Aunado a lo anterior la diabetes implica otros problemas que igualmente provocan problemas para conseguir o mantener una erección. Por ejemplo la hipertensión y el colesterol, dos males asociados constantemente con dicho problema.

Consumo de tabaco y de alcohol

El tabaco puede dañar las venas y crear consecuencias graves en la circulación sanguínea. Esto a largo plazo da lugar a la disfunción eréctil. Así mismo si consumes mucho alcohol puedes desarrollar cirrosis, y esta a su vez genera el problema. Por ende debes modular la cantidad que ingieras.

Enfermedades de tipo neurológico

Las enfermedades neurológicas también pueden producir disfunción sexual masculina. Las más riesgosas en este caso son la epilepsia, el Parkinson e incluso el Alzheimer. El motivo que las hace comprometedoras es que alteran las vías nerviosas.

Las mismas se ocupan de transmitir las señales entre el pene y el cerebro. De esa forma si el miembro es estimulado y la señal no es procesada es imposible que ocurra la erección. Por ende, es una de las causas más delicadas de todas las que se conoce hasta ahora.

Baja testosterona

A medida que los hombres envejecen los niveles de testosterona disminuyen. Esto se puede traducir en problemas para conseguir esas erecciones potentes que solías tener. Para incrementar la testosterona hay mucho que puedes hacer.

Desde tomar suplementos sin receta que promueven el aumento de esta importante hormona en el hombre, hasta hacer ejercicios físicos o incluso dormir más y evitar el estrés.

Cuenta la cantidad de horas que estás durmiendo. Esto es importante, debes tener al menos 8 horas de sueño al día. Pocas horas de sueño se traduce en altos niveles de cortisol, lo que provocará una disminución en tus niveles de testosterona.

¿Quiénes son los más propensos a sufrir disfunción eréctil?

Este es un problema sexual mucho más común para hombres mayores de cuarenta años. Sin embargo, no es algo exclusivo para hombres maduros.

Hay jóvenes que desarrollan problemas de erección, pero la causa de ello es más bien de carácter psicológico o por el consumo de drogas, alcohol o por trastornos en la alimentación.

Desde luego es válido asumir que mientras mayor eres más propenso serás a sufrir de impotencia masculina. Pero no te confíes por eso, ya que podrías tener el problema aun siendo joven. Por lo tanto, es mejor que estés atento si empiezas a tener problemas en tu desempeño sexual.

Tratamientos para la disfunción eréctil

tratamiento para la impotencia masculina

Sin lugar a dudas este problema sexual tan común en los hombres tiene forma de curarlo, combatirlo o revertirlo, ya sea por medio de medicamentos o terapias alternativas.

A continuación, daremos a conocer las más comunes formas de tratamiento para la impotencia sexual en los caballeros.

Bombas para penes

Las bombas para penes son uno de los tratamientos más funcionales contra la disfunción eréctil. Básicamente consiste en un dispositivo encargado de llevar la sangre al miembro del hombre. Para ello trabaja con constricción al vacío. Pueden además ser manuales o utilizar baterías.

Medicación

Mientras que algunos medicamentos pueden provocar problemas de erección otros pueden ayudar a combatirla. Este es uno de los tratamientos médicos más recomendados por doctores por su alta eficacia aunque debes ser evaluado previamente por un médico para evitar complicaciones por los efectos secundarios que pueden provocar.

Por lo general se conoce solamente el Viagra, ya que es el más recetado de todos, aunque existen otros muy populares y efectivos como Cialis o Levitra.

Sin embargo, hay más medicamentos, uno de ellos es MUSE. Este consiste en un supositorio uretral que combate la disfunción sexual del hombre. De igual manera se puede aplicar inyecciones a los pacientes.

La desventaja de este tratamiento es que puede ocasionar efectos secundarios. Entre ellos están dolor de cabeza, malestares estomacales y dolores fuertes en la espalda. Además las inyecciones pueden dejar cicatrices.

Modificación de los hábitos

Este es el tratamiento más simple de todos, aunque no por ello menos efectivo. Claro está que resulta más útil para prevenir. Hay algunas conductas que normalmente puedes ignorar pero que al final pueden provocarte disfunción eréctil.

¿Cuáles son?

Fumar y beber en exceso, tener sobrepeso notable y hasta la falta de ejercicio. Existen varios más. No obstante, esos son los más comunes. Debes saber que esta es la opción más lenta, ya que sus efectos se retardan bastante. Sin embargo, eso no le resta efectividad.

Modificar estos hábitos mejorará progresivamente tu flujo de sangre y el funcionamiento de tus nervios. En consecuencia, podrás tener más energía, y los problemas de impotencia pueden ser rebasados.

Por supuesto que este tratamiento puede ser difícil al principio, pues requiere de mucha voluntad. En caso de que te cueste puedes pedirle ayuda a un ser querido o a tu pareja.